5 señales de alerta que los padres deben conocer 5 warning signs every parent should know
Señales de alerta Warning signs
Un estudio publicado en 2024 por la revista Gaceta Médica de México evaluó a 6,766 adolescentes de 78 escuelas secundarias y preparatorias públicas en 20 entidades federativas del país (de 11 a 19 años, con una edad promedio de 16.3 años; 61 % mujeres y 39 % hombres).
- Prevalencia de conducta suicida: el 7.38 % de los adolescentes encuestados reportó presentar ideación e intentos de suicidio de forma simultánea.
- Presencia de malestares emocionales: entre el 3.11 % y el 6.03 % del total de los participantes presentó síntomas significativos de otros problemas de salud mental.
La investigación confirmó que la conducta suicida no surge de forma aislada, sino que está estrechamente relacionada con la presencia de cinco malestares emocionales y conductuales específicos. Mediante un análisis estadístico de regresión logística, el estudio identificó que la presencia de cualquiera de los siguientes cinco problemas de salud mental aumenta de manera significativa la probabilidad de presentar conductas suicidas.
1. Sintomatología afectiva o depresión
Incremento del riesgo: eleva 7.43 veces la probabilidad de conducta suicida. Es el predictor con mayor peso en el estudio.
Cómo se manifiesta: desesperanza, cambios marcados en el estado de ánimo, tristeza persistente, aislamiento social y pérdida de interés o placer en actividades cotidianas.
2. Sintomatología de ansiedad
Incremento del riesgo: aumenta 4.20 veces la probabilidad de conducta suicida.
Cómo se manifiesta: preocupación constante o excesiva, tensión emocional, miedo desproporcionado, inquietud persistente, pensamientos catastróficos y dificultad para relajarse o regularse.
3. Problemas conductuales
Incremento del riesgo: eleva 3.83 veces el riesgo.
Cómo se manifiesta: impulsividad marcada, ruptura sistemática de reglas de convivencia, comportamientos agresivos o participación en conductas de alto riesgo.
4. Problemas somáticos (molestias físicas sin causa médica)
Incremento del riesgo: multiplica por 3.27 el riesgo.
Cómo se manifiesta: dolores recurrentes de cabeza, de estómago u otros malestares corporales que no corresponden a una enfermedad física detectable, y que representan manifestaciones corporales del malestar emocional.
5. Problemas oposicionistas desafiantes
Incremento del riesgo: eleva 2.40 veces el riesgo.
Cómo se manifiesta: patrones constantes e intensos de irritabilidad, enojo y actitud defensiva, o desafío frecuente hacia figuras de autoridad (padres, madres o docentes).
El riesgo se acumula
Un aporte fundamental de esta investigación es la demostración de que los malestares emocionales tienen un efecto acumulativo y exponencial. Cuando un adolescente experimenta varios problemas de salud mental al mismo tiempo, el riesgo de conducta suicida se dispara:
- 1 problema de salud mental: aumenta el riesgo 6.89 veces.
- 2 problemas combinados: el riesgo se eleva a 14.55 veces.
- 3 problemas combinados: el riesgo se dispara a 45.80 veces.
- 4 problemas combinados: el riesgo sube a 54.85 veces.
- 5 problemas combinados: el riesgo alcanza hasta 68.09 veces.
Movernos hacia la complicidad y el acompañamiento
Si notas que tu hijo, hija o estudiante atraviesa por estas situaciones, evita catalogar o reducir el comportamiento a etiquetas como “rebeldía”, “ganas de llamar la atención” o “apatía”. Acompañar implica escuchar sin condenar, construir puentes de confianza en los pequeños detalles del día a día y buscar de manera oportuna una evaluación detallada por profesionales de la salud mental.
Si tú o alguien que conoces necesita apoyo, la línea de ayuda Dilo; ofrece apoyo psicológico gratuito 24/7 al 800 011 5656 o por WhatsApp. En una emergencia, llama al 911.
Fuente
Casas-Muñoz, A., Velasco-Rojano, Á. E., Rodríguez-Caballero, A., Loredo-Abdalá, A., Prado-Solé, E., y Álvarez, M. G. (2024). Asociación entre conducta suicida y síntomas de otros problemas de salud mental en adolescentes mexicanos. Gaceta Médica de México, 160(1), 36-42. https://doi.org/10.24875/gmm.23000294
A study published in 2024 in the journal Gaceta Médica de México assessed 6,766 adolescents from 78 public middle and high schools in 20 states across Mexico (ages 11 to 19, with an average age of 16.3; 61% girls and 39% boys).
- Prevalence of suicidal behavior: 7.38% of the adolescents surveyed reported both suicidal ideation and suicide attempts.
- Presence of emotional distress: between 3.11% and 6.03% of all participants showed significant symptoms of other mental health problems.
The research confirmed that suicidal behavior does not arise in isolation, but is closely linked to five specific emotional and behavioral difficulties. Using logistic regression analysis, the study found that the presence of any of the following five mental health problems significantly increases the likelihood of suicidal behavior.
1. Affective symptoms or depression
Increase in risk: raises the likelihood of suicidal behavior 7.43 times. It is the strongest predictor in the study.
How it shows up: hopelessness, marked mood changes, persistent sadness, social isolation, and loss of interest or pleasure in everyday activities.
2. Anxiety symptoms
Increase in risk: raises the likelihood of suicidal behavior 4.20 times.
How it shows up: constant or excessive worry, emotional tension, disproportionate fear, persistent restlessness, catastrophic thinking, and difficulty relaxing or self-regulating.
3. Behavioral problems
Increase in risk: raises the risk 3.83 times.
How it shows up: marked impulsivity, systematic breaking of rules, aggressive behavior, or engaging in high-risk behaviors.
4. Somatic problems (physical complaints without a medical cause)
Increase in risk: multiplies the risk 3.27 times.
How it shows up: recurring headaches, stomachaches, or other physical discomfort that doesn’t correspond to a detectable physical illness, and that are bodily expressions of emotional distress.
5. Oppositional defiant problems
Increase in risk: raises the risk 2.40 times.
How it shows up: constant and intense patterns of irritability, anger, and defensiveness, or frequent defiance toward authority figures (parents or teachers).
Risk adds up
A key contribution of this research is showing that emotional difficulties have a cumulative, exponential effect. When a teenager experiences several mental health problems at the same time, the risk of suicidal behavior soars:
- 1 mental health problem: increases the risk 6.89 times.
- 2 combined problems: the risk rises to 14.55 times.
- 3 combined problems: the risk soars to 45.80 times.
- 4 combined problems: the risk climbs to 54.85 times.
- 5 combined problems: the risk reaches up to 68.09 times.
Moving toward closeness and support
If you notice that your son, daughter, or student is going through these situations, avoid labeling or reducing their behavior to “rebellion,” “attention-seeking,” or “apathy.” Supporting them means listening without judgment, building bridges of trust through small everyday details, and seeking a timely, thorough evaluation from mental health professionals.
If you or someone you know needs support, the Dilo; helpline offers free psychological support 24/7 at 800 011 5656 or via WhatsApp. In an emergency, call 911.
Source
Casas-Muñoz, A., Velasco-Rojano, Á. E., Rodríguez-Caballero, A., Loredo-Abdalá, A., Prado-Solé, E., & Álvarez, M. G. (2024). Asociación entre conducta suicida y síntomas de otros problemas de salud mental en adolescentes mexicanos. Gaceta Médica de México, 160(1), 36-42. https://doi.org/10.24875/gmm.23000294